sábado, julio 28, 2007

Un gran Maestro zen por Osho

Un gran Maestro zen, Rinzai, estaba sentado. Un hombre llegó. Empujó la puerta con brusquedad -debía de estar enfadado-, dio un portazo. No estaba de buen humor. Después tiró sus zapatos y entró. Rinzai le dijo: «Espera. No entres. Primero ve y pídeles perdón a la puerta y a tus zapatos».
El hombre dijo: «¿De qué estas hablando? He oído que esta gente zen está loca y parece ser verdad. Pensaba que solo eran rumores. ¡Qué tonterías estás diciendo! ¿Por qué debería pedirle perdón a la puerta? Parece tan embarazoso.. ., ¡los zapatos son míos!».
Entonces Rinzai le dijo: «¡Sal de aquí! ¡No vuelvas aquí nunca más! Si puedes enfadarte con tus zapatos, ¿por qué no puedes pedirles perdón? Cuando te enfadaste, nunca pensaste que fuese estúpido enojarse con los zapatos. Si puedes relacionarte con la ira, ¿por qué no con el amor? Las relaciones son relaciones. La ira es una relación. Cuando golpeaste la puerta con tanta ira, te estabas relacionando con la puerta; te comportaste mal, inmoralmente. La puerta no te ha hecho nada malo. Primero ve, de lo contrario no entres aquí».
Impactado por el silencio de Rinzai, con la gente sentada allí, y esa presencia... , como un flash, el hombre lo entendió. Comprendió la lógica que encerraba, estaba muy claro. «Si puedes ser irascible, ¿por qué no puedes ser amoroso? Vete». Y se marchó. Tal vez esta fue la primera vez en su vida. Tocó la puerta y las lágrimas brotaron de sus ojos. No podía aguantar las lágrimas. Y cuando se inclinó hacia sus zapatos, sucedió en él un gran cambio. Cuando regresó y se dirigió hacia Rinzai, este le estrechó en sus brazos, abrazándolo.
Esto es reconciliació n. ¿Cómo puedes rezar si no te has reconciliado? ¿Cómo puedes acercarte a un Maestro si no estás reconciliado con la existencia?

OSHO: El significado oculto de los Evangelios, págs. 47-48

0 comentarios: